Imagina que nos despertamos
de espalda, que ponemos los pies en el suelo y es menos frio que el primer beso
de desayuno. Imagina que
paseamos toda una tarde y no nos rozamos las manos, o imagina que nos
terminamos dando la mano y significa lo mismo que no hacerlo. Imagina que nos reímos de
cualquier cosa y no nos miramos a los ojos, o imagina que nos miramos a los
ojos y reímos menos y diferente. Imagina
que forzamos la risa para no llorar. Imagina
que miramos el reloj y no nos da igual el tiempo, o que nos da igual quedarnos
o irnos. Imagina que nos
sentamos y no hay nada que decir ni fuerzas para afrontarlo. Imagina que no empezamos a ser
nosotros mismos por puro cansancio. Ahora
imagina que todo esto pasa incluso sabiendo que sos el amor de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario