Voy a ser feliz, y no sé si voy a volver

viernes, 23 de octubre de 2015

El inventor del beso

“El inventor del beso se propuso conocer, más allá del universo, un sentimiento que se pueda ver. Un sólo gesto que paralice sentidos y consiga que los limites se queden dormidos. Estimulando el corazón y erizando cada bello, contactando con la zona más profunda de un sueño sincero. La vista sobra, el oído sobra y el tacto lo da todo para construir la mayor de sus obras. Nadie dijo que el corazón no podía tener orgasmos. Está pasando, el odio se ha callado y el amor ha tomado contacto. Ya no quiero separarme de tus labios nunca más, amando cada pedacito de tu piel. Soñare con el beso de siempre aquel que inventamos buscándonos en él, como niños perdidos en un laberinto de caramelos, como cuatro sentidos que dejan al tacto pasar primero. ¿Lo has sentido? ¿El planeta se ha parado y has tomado contacto con lo aprendido? ¿Has querido alguna vez tanto a alguien, de tal forma que entre vosotros ni la muerte ni nadie? Seremos uno, nos dijo el beso. El inventor no supo lo que inventó hasta que lo probó. Hasta Neptuno llegaré con eso, si la textura de tus labios son el combustible de un reactor de fusión, más allá del cosmos. Somos el eco infinito de los latidos de un corazón. Míranos, en este cuento seremos invencibles.”

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