Voy a ser feliz, y no sé si voy a volver

jueves, 26 de abril de 2018

Si tengo que escribir lo haré de los amigos que tienen más corazón que pecho, también de esos que dicen estar con vos y ni siquiera saben qué es lo que pasa con tu vida. Voy a escribir sobre  la sonrisa de mi mamá, de la mirada de la mujer más linda. Si tengo que escribir lo voy a hacer de la sonrisa que se me escapa al verte, de cómo no puedo elegir mi canción favorita, de  voy a escribir de mis patinadas en el gimnasio desde que era una niña, de las injusticias que veo en la calle, del político que es de plastilina. Si tengo que escribir, la verdad, terminare escribiendo de tu pelo, de tu cabeza enloquecida buscando corduras en locuras, del jugueteo incansable  de niño que llevas en las pestañas, de tu mirada de adulto que vio mucha vida, de tu nariz buscando mi perfume por mi cuello, de tu sonrisa de soldado, tu risa de victoria, tu llanto de vencido, escribiré sobre tu cuello y de mis labios rozándolo, de tu panza y de como la empapo a besos, de tu piel húmeda cuando suda incansable de tanto buscarme el cielo, de tus costillas piano de locura que toco con la yema de mi dedos y obtengo como resultado una sinfonía de suspiros y risas, de tus caderas como modo de salvavidas a una vida muy corta para tanto desengaño, tus piernas enredándose despacio con las mías, la brújula de tu ombligo queriendo hacerme perder la orientación para arrasar sur con la lengua para ganarme el norte con los labios, tus ojitos cerrados pidiendo tregua a nuestros cuerpos unidos declarándose la guerra. Si tengo que escribir, escribiré en tu espalda mientras duermes, que no quiero guerras con quien no va a querer reconciliaciones ni primaveras con quien no va a estar los inviernos, que si tengo que escribir lo haré sobre tu cuerpo, literalmente hablando, que es como mejor se habla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario